Staff/ El Mañana
Tanlajás
La falta de capacidad operativa del Ayuntamiento de Tanlajás quedó en evidencia luego de que un joven lesionado tuviera que esperar alrededor de 35 minutos para recibir atención médica. Ante la inexistencia de una ambulancia, el traslado se realizó en una camioneta particular, pese a que el paciente presentaba complicaciones en la clavícula, exponiéndolo a riesgos innecesarios.
El hecho provocó molestia entre habitantes, quienes calificaron el servicio como deficiente y preocupante. Señalan que, tras más de un año y medio de administración, no contar con una ambulancia refleja una omisión grave, tratándose de un recurso básico para atender emergencias.
Las críticas apuntaron directamente al alcalde Humberto Lucero Magaña, a quien acusan de privilegiar el discurso sobre las acciones. Vecinos recordaron promesas de atención inmediata durante campañas, contraste que hoy alimenta la percepción de abandono y simulación. Para muchos, el caso resume una gestión que no responde a las necesidades mínimas y exige asumir responsabilidades sin excusas.

















