Staff/ El Mañana
Entre la fiesta y la improvisación, la autoridad llegó… pero tarde. Bares del Centro Histórico de la capital potosina fueron clausurados por presunto sobrecupo, según el área de Comercio del Ayuntamiento encabezado por Enrique Galindo, en medio de una jornada que terminó más en sanciones que en organización.
El cierre de al menos cuatro establecimientos se dio tras el incremento de asistentes por el recorrido alterno a los “7 bares”, un flujo que —para sorpresa de nadie— rebasó la capacidad en la zona. Lo llamativo no es el lleno, sino la ausencia de previsión.
Mientras los negocios intentaban operar en días de alta demanda turística, la autoridad municipal brilló por su falta de estrategia en logística, control de aforos y vigilancia. Eso sí, cuando el problema ya estaba servido, las clausuras no se hicieron esperar.
Empresarios y asistentes señalan que la falta de coordinación dejó a los establecimientos a su suerte, en un escenario donde el desorden terminó costando caro… pero solo a unos.
Así, en plena temporada alta, la capital pasó de la promoción turística al cierre de puertas, evidenciando que, sin planeación, cualquier evento masivo termina en operativo… pero de clausura.

















