- El “divorcio” anunciado en el Interapas exhibe deudas, rezago y diferencias políticas.
Staff/ El Mañana
La relación entre San Luis Potosí y Soledad de Graciano Sánchez dentro del Interapas entra en su fase más tensa. Mientras Soledad acelera su salida, la capital reconoce la ruptura, pero pide tiempo, no es fácil tantos años…
El alcalde capitalino, Enrique Galindo Ceballos, pasó de la resistencia a la aceptación, y a admitir que el organismo arrastra problemas estructurales: deudas acumuladas, cartera vencida y una operación rebasada.
El propio edil reconoció que la infraestructura es indivisible: redes de drenaje, pozos y miles de válvulas funcionan como un solo sistema. “No es repartir bienes, es distribuir agua”, sostuvo.

En contraste, el alcalde de Soledad, Juan Manuel Navarro Muñiz, afirma que su municipio está listo para operar de forma independiente, tras inversiones en infraestructura.
El fondo del conflicto al parecer es financiero: pasivos históricos, adeudos con proveedores y activos sin destino claro. A ello se suma la falta de transparencia sobre el estado real del organismo.
Aunque se planteó el 30 de mayo como fecha tentativa, la capital advierte que el proceso requiere más análisis técnico y acuerdos políticos, porque claro ya aceptó, pero no del todo…
El mensaje es claro: Soledad ya decidió irse… y la capital, que antes se resistía, ahora intenta hacer tiempo para lo que parece la última jugada maestra antes de que la desincorporación se complete.

















