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Staff / El Mañana
La cercanía de las celebraciones de los Fieles Difuntos dispara la demanda de insumos clave en los comercios populares de Ciudad Valles, obligando a las familias a ajustar sus presupuestos para mantener vivas las recetas tradicionales.
El inicio formal de los preparativos para las fiestas tradicionales en la región Huasteca comenzó a resentirse de manera directa en los bolsillos de los consumidores locales, debido al incremento gradual en los costos de materias primas indispensables para la elaboración de la gastronomía de temporada. En los pasillos y bodegas del mercado municipal de Ciudad Valles, los comerciantes al mayoreo y menudeo reportan un ajuste al alza en los precios de diversos granos, especias y chiles secos, insumos que registran su punto máximo de consumo durante las últimas semanas de octubre e inicios de noviembre.
Entre las materias primas con mayor fluctuación destaca el chile cascabel, ingrediente fundamental para la preparación del tradicional chilpán y los rellenos de carne de cerdo que caracterizan a los tamales de la zona. Hasta hace unos días, este producto se comercializaba en un promedio de 220 pesos por kilogramo, tanto en su variedad picante como en la de sabor más suave; sin embargo, los proveedores prevén que en el transcurso de esta semana el precio sufra un brinco de entre el 15 y el 20 por ciento, lo que representaría un aumento directo de hasta 40 pesos adicionales por kilo para el ama de casa.
Los distribuidores de la zona de abastos señalan que este fenómeno responde a la ley de la oferta y la demanda que se repite año con año en los municipios huastecos. Con la puesta en marcha masiva de las vaporeras en las viviendas familiares y establecimientos de comida, las toneladas de chile seco disponibles en inventario se agotan con mayor rapidez, lo que encarece los fletes y las compras de pánico en la central de distribución regional.
A pesar de que la oferta gastronómica para las festividades abarca distintas variedades de tamales y sacahuil, la combinación de carne de cerdo con guisado de chilpán sigue siendo la preferida por la población local. Esta alta preferencia obliga a las familias vallenses a realizar compras anticipadas o reducir las cantidades presupuestadas, a fin de no dejar pasar la costumbre de colocar las ofrendas en los altares y compartir los platillos tradicionales con vecinos y visitantes.
El sector comercial de abastos prevé que la volatilidad en los precios se mantenga hasta que concluyan los días principales de la festividad. Mientras tanto, se recomienda a las amas de casa y elaboradores de comida comparar precios en los distintos locales del mercado central para amortiguar el impacto económico en la canasta básica familiar.


















