Staff/ El Mañana
La Cascada de Tamul volvió a rugir en la Huasteca Potosina. Tras meses de disminución en su caudal y preocupación entre habitantes, prestadores turísticos y visitantes, el agua finalmente retomó su cauce natural, permitiendo nuevamente la formación de una de las caídas de agua más emblemáticas de San Luis Potosí.
El fenómeno ocurre luego del desbloqueo de los llamados “tapones” que desviaban parte del flujo del río para actividades agrícolas, situación que durante semanas afectó la imagen natural del paraje y generó críticas por el impacto ambiental y turístico en la región.
Con el regreso del agua, Tamul recupera no solo su atractivo visual, sino también una importante fuente económica para comunidades dedicadas al turismo de aventura, recorridos en canoa y servicios ecoturísticos. Operadores locales esperan que la reactivación del caudal impulse nuevamente la llegada de visitantes nacionales y extranjeros durante las próximas semanas.

Además del beneficio económico, especialistas y habitantes consideran que el restablecimiento del flujo representa un alivio para el ecosistema de la zona, donde la disminución del agua ya comenzaba a afectar flora, fauna y actividades relacionadas con el río Tampaón.
La recuperación de Tamul ocurre en medio de una temporada de calor extremo en la Huasteca Potosina, donde diversos cuerpos de agua han resentido las altas temperaturas y la presión por el uso agrícola. Por ello, organizaciones ambientales y pobladores insisten en la necesidad de proteger los recursos hídricos y garantizar un equilibrio entre producción y conservación natural.
Para muchos habitantes de la región, el mensaje es claro: Tamul sigue vivo.

















