-Señalan impunidad en actos de intimidación contra locatarios
Staff/El Mañana
El municipio de Rioverde se encuentra en el centro de una fuerte controversia tras las graves denuncias de extorsión y abuso de autoridad en el tianguis de la calle Quezada. Los comerciantes locales señalan directamente a Zitlalli Orozco, encargada municipal de la zona, como la responsable de encabezar una red de intimidación que afecta tanto a vendedores como a residentes. El conflicto escaló de forma alarmante cuando una vecina, que realizaba ventas frente a su propio domicilio, fue despojada de su teléfono celular y mercancía bajo amenazas, en un intento forzado por obligarla a pagar cuotas no reguladas por el ayuntamiento.
La indignación en Rioverde ha crecido debido a la respuesta de las autoridades superiores. Durante un intento de conciliación en la Presidencia Municipal, la síndico Claudia Elena Juárez Iga fue señalada por intentar encubrir la agresión. Según la víctima, la funcionaria justificó el robo y las amenazas bajo el argumento de “estrés laboral”, una postura que los afectados califican como una burla a sus derechos fundamentales. A pesar de que la ciudadana solicitó apoyo al 911, la fuerza pública fue enviada para amedrentarla en lugar de intervenir contra los agresores.
Hoy, la comunidad exige que el gobierno de Rioverde deje de solapar estas prácticas que califican de delincuenciales. No basta con la devolución de los objetos robados a través de terceros; los comerciantes demandan una investigación legal que ponga fin a la impunidad y garantice un entorno de trabajo digno y seguro.














