LA VICTORIA DEL ATLÉTICO DE SAN LUIS
Los potosinos estrenan técnico y ganan en la presentación de Raúl Chabrand por 1-2 ante los Rayados de Monterrey, en la Jornada 13 del Clausura 2026. Algunos apuntes que ayudan a explicar por qué se traen los tres puntos, más allá de la crisis del conjunto regiomontano. El pasado sábado 4 de abril en el “Gigante de Acero” fue una exhibición de pragmatismo, lectura de juego y, sobre todo, una corrección de rumbo operada desde el banquillo.
El debut del nuevo timonel del conjunto potosino trajo consigo un ingrediente que le faltaba al equipo, el conocimiento profundo del rival. Al ser un hombre formado en la cantera regiomontana. Chabrand llegó con un plan diseñado para explotar las debilidades de Monterrey. Su mérito fue estratégico, armó su esquema a partir de las fortalezas reales de sus jugadores, pidiéndoles tareas que pudieran ejecutar con absoluta precisión.
CAMBIO DE CHIP
El cambio de técnico tuvo su impacto en el modelo de juego. San Luis abandonó la línea de cinco defensores, que a menudo dejaba al equipo estirado y vulnerable, para saltar a la cancha con una formación 4-4-2 sumamente compacto. Este cambio permitió una cohesión entre líneas que cerró los pasillos a los Rayados. Además, la inclusión de dos veteranos que no venían teniendo oportunidades Cruz y Meraz, resultó ser movimiento eficaz apelar a su oficio y convencer al grupo le dieron al equipo una voz de mando y una pausa que fueron vitales.
ATAQUE LETAL
En el eje del ataque, el San Luis encontró su mayor ventaja competitiva. El planteamiento permitió que el francés Salles Lamonge fungiera como el lanzador ideal, aprovechando cualquier error en la salida de Monterrey para proyectar a un Joao Pedro que vive un estado de gracia. Esta dupla entendió que en el BBVA las oportunidades serían contadas, y su eficacia fue letal. El equipo aprendió que no necesita la posesión infinita para mandar en el marcador, sino transiciones verticales que castiguen el desorden defensivo del rival.
APRENDER A DEFENDER ES PRINCIO DE TRIUNFO
Lo más destacado de este triunfo fue el cierre del encuentro. Consciente de que el equipo había dejado ir puntos vitales en los últimos minutos de partidos anteriores, Chabrand aplicó una variante defensiva de 5-4. Ver a un delantero de la jerarquía de Joao Pedro sacrificarse como cuarto volante por izquierda para defender con nueve hombres detrás del balón es el mejor testimonio de la unión del grupo. El equipo corrió parejo, cerró los espacios y demostró que ha aprendido a sufrir con orden. Más allá de la crisis de Monterrey, el San Luis ganó porque fue un equipo inteligente que supo jugar con sus realidades y defender su botín con el corazón y la táctica de la mano.

















