- Alcalde reconoce que el municipio no se encuentra completamente preparado para afrontar un escenario similar al registrado durante las inundaciones de octubre de 2025.
Staff/ El Mañana
Mientras las primeras lluvias comienzan a hacerse sentir en la Huasteca potosina, en Tamuín parece que la estrategia para enfrentar una posible contingencia sigue esperando a que se pongan más intensas las tormentas para empezar con acciones de prevención. El alcalde Marcelino Bautista Rincón reconoció que el municipio no se encuentra completamente preparado para afrontar un escenario similar al registrado durante las inundaciones de octubre de 2025, una confesión que difícilmente puede considerarse tranquilizadora para las comunidades más vulnerables.
La preocupación no se limita únicamente a la falta de preparación reconocida por la autoridad municipal. También persisten dudas sobre las medidas preventivas implementadas en las localidades con mayor riesgo de inundación. Hasta ahora, no existe información clara sobre protocolos de evacuación, ubicación de albergues temporales o mecanismos de respuesta inmediata para las familias que podrían verse afectadas por el incremento de los niveles de ríos y cuerpos de agua.
Llama la atención que gran parte del discurso oficial parece centrarse en la expectativa de apoyo estatal y federal, mientras siguen sin conocerse acciones concretas emprendidas desde el ámbito municipal. Tampoco se ha informado si ya fueron adquiridas lanchas, plantas de energía eléctrica u otro equipamiento básico que durante la emergencia pasada brilló por su ausencia.
La experiencia de octubre de 2025 dejó imágenes poco alentadoras para varios municipios de la región, donde las autoridades terminaron recurriendo a embarcaciones prestadas por pescadores y habitantes para atender a la población afectada. Una muestra de solidaridad ciudadana que resultó ejemplar, aunque también evidenció importantes carencias institucionales.
Con el temporal apenas iniciando, los habitantes de Tamuín esperan que la preparación llegue antes que la creciente. Porque cuando el agua comienza a subir, los diagnósticos tardíos suelen flotar bastante menos que las soluciones oportunas.

















