Miles de fieles participaron en la edición 73 de esta expresión religiosa, considerada una de las más importantes del país.
Staff/ El Mañana
En un ambiente de profundo recogimiento y solemnidad, se llevó a cabo la edición número 73 de la Procesión del Silencio, una de las manifestaciones religiosas más significativas de la Semana Santa en México, que cada año congrega a miles de fieles en el Centro Histórico de la capital potosina.
Durante el evento, el gobernador del Estado, Ricardo Gallardo Cardona, participó en el recorrido y destacó la relevancia de preservar esta tradición como parte fundamental de la identidad cultural y espiritual de San Luis Potosí, al tiempo que reconoció el esfuerzo de las cofradías y de la ciudadanía que la hacen posible.

Esta tradición, vigente desde 1954, reúne a más de dos mil penitentes organizados en alrededor de 30 cofradías, quienes avanzan en completo silencio como acto de fe, penitencia y devoción, representando los pasajes de la Pasión y Muerte de Cristo.
El recorrido inició a las 20:00 horas en el Templo del Carmen, desde donde partieron las cofradías portando túnicas en colores rojo, blanco, morado y negro, símbolos de las distintas órdenes religiosas y momentos litúrgicos. A lo largo del trayecto, el silencio colectivo, interrumpido únicamente por el sonido de tambores y cornetas, generó una atmósfera de reflexión espiritual entre participantes y asistentes.

Más allá de su relevancia cultural, la Procesión del Silencio se mantiene como un acto profundamente religioso que invita a la introspección, al recuerdo del sacrificio de Jesucristo y a la renovación de la fe en el marco del Viernes Santo.


















