Staff / El Mañana
- Protección Civil confirma que los organizadores usaron permisos falsos para tronar pólvora; hay 18 heridos, varios de gravedad.
Lo que debía ser una fiesta patronal llena de alegría terminó convertida en un velorio colectivo que tiene de luto a todo el estado.
La cifra de personas fallecidas por la terrible explosión en la iglesia de la comunidad de Contreras ya subió a tres, según lo confirmó Protección Civil Estatal.
El “cuetazo” no solo cobró vidas de forma trágica, sino que dejó a otras 18 personas heridas, varias de ellas debatiéndose entre la vida y la muerte en las camas de los hospitales.
La cosa se puso color de hormiga y huele a cárcel, porque según Mauricio Ordaz, titular de Protección Civil, andaban tronando pólvora a lo loco y sin los permisos que manda la ley.
Dicen que por ahí apareció un papel mugroso que los encargados juraban era el permiso oficial, pero resultó ser más falso que un billete de tres pesos.
Ahora la Fiscalía le anda pisando los talones a los organizadores para ver quién va a pagar el pato por esta negligencia que dejó el templo hecho trizas y a varias familias destrozadas.
Mientras la zona sigue acordonada y los peritos andan revisando si el techo del templo no se les viene encima por el daño estructural, las autoridades estatales ya lanzaron la advertencia: esto no se va a quedar así.
Habrá consecuencias legales pesadas tanto para los que armaron el evento como para los que se hicieron de la vista gorda y no supervisaron la quemadera de cuetes.


















