SLP.-La mañana de este domingo la fe tomó la plaza. Con el templo aún marcado por los daños que dejó la marcha del 8 de marzo, la Parroquia de la Compañía convocó a sus fieles a una misa en plena vía pública, frente a Plaza Fundadores, como acto de desagravio por lo ocurrido durante la jornada de protesta.
Fue a las 8:00 de la mañana cuando el padre Jorge Aurelio Ramírez Torres inició la celebración eucarística en la explanada, ya que el interior del templo quedó en malas condiciones para realizar las actividades religiosas tras los destrozos y pintas registrados la noche anterior.
Durante su mensaje inicial, el sacerdote señaló que la misa se realizaba para pedir perdón por los hechos ocurridos durante la manifestación feminista.






“En este escenario brutal, vamos a celebrar la Eucaristía para pedirle a Jesús perdón por todos estos hechos ocurridos el día de ayer, que son una profanación a este recinto sagrado”, expresó ante los asistentes, quienes guardaron un momento de silencio.
Los daños al templo se registraron durante el recorrido de la marcha del 8M, cuando grupos identificados como bloque negro, integrados por manifestantes encapuchadas y vestidas de negro, realizaron pintas y actos vandálicos en diversos puntos del centro histórico. Entre los incidentes más graves se reportó el incendio de la puerta de la Parroquia de la Compañía.
A unos metros, en las inmediaciones de la Catedral, algunos creyentes católicos se interpusieron para evitar que se realizaran más daños al recinto, lo que generó momentos de tensión con las manifestantes.
Así, entre paredes grafiteadas, madera chamuscada y un altar improvisado en la plaza, la misa se convirtió en una escena poco común: una iglesia que, tras la protesta, salió literalmente a la calle para rezar.














