Staff/ El Mañana
Una pequeña de 11 años enseñó una gran lección de amor. Aunque su partida llena de tristeza a su familia y a quienes la conocieron, su generosidad permitirá que otras personas sigan viviendo. Entre aplausos, lágrimas y gratitud, fue despedida como una verdadera heroína, dejando un legado que latirá para siempre en otros corazones.
















