- De la firma de Calles a sus fiestas patronales, el ejido que sigue dando frutos

El Refugio llegó a su centenario celebrando no solo una fecha, sino toda una historia de esfuerzo colectivo que lo puso en el mapa de Ciudad Fernández. Desde su fundación en 1925, este ejido ha crecido con la energía de su gente, que convirtió una antigua congregación llamada Callejones en una comunidad organizada, productiva y orgullosa de sus raíces. A lo largo de los años, levantaron escuelas, carreteras, un edificio de usos múltiples y una plaza cívica que hoy es el corazón de sus reuniones y festejos. Sus fiestas patronales siguen siendo el momento más esperado del año, la prueba de que aquí las tradiciones no se pierden. Gracias a sus tierras fértiles y al empuje de sus ejidatarios, la siembra de cítricos, maíz, tomate y chile se volvió un motor económico clave para toda la región.
















