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Universitarios amagan frenar regreso

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  • Dos universitarios han sido víctimas de la inseguridad. 

El asesinato de Gabriel Salvador Martínez Flores comienza a trasladar la exigencia de justicia de su familia hacia las aulas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP). Estudiantes advierten que el próximo ciclo escolar podría arrancar bajo protesta e incluso con un paro si el crimen permanece sin esclarecer.

Gabriel, estudiante de Criminología de 21 años, fue asesinado el pasado 7 de agosto tras recibir dos disparos en la colonia Rural Atlas. Además de cursar estudios en la Facultad de Derecho, practicaba tiro con arco, representaba a la Universidad en competencias y vendía desayunos para financiar sus proyectos personales.

A través de redes sociales, alumnos han comenzado a plantear la posibilidad de suspender actividades como medida de presión. La inconformidad adquiere mayor peso porque no es el primer homicidio reciente que golpea a la UASLP, Jorge Eduardo, pasante de servicio social de la Facultad de Estomatología, también fue asesinado durante un intento de asalto cerca de la Zona Universitaria Poniente.

Dos casos vuelven a colocar bajo cuestionamiento las condiciones de seguridad alrededor de la comunidad estudiantil.

El alcalde Enrique Galindo Ceballos reconoció inicialmente tener poca información y anunció un reforzamiento de vigilancia. “Entiendo que no fue una riña, entiendo que no fue una confrontación, fue un evento más delicado”, declaró.

Por su parte, el titular de la SSPC estatal, Jesús Juárez Hernández, aseguró que existen “muy buenos avances” en la investigación de la Fiscalía, aunque evitó revelar detalles para no comprometer el proceso.

La familia mantiene la exigencia de resultados. “Salvador, Salvita, no forma parte de la estadística de crímenes, porque no fue, no es y nunca será un número”, expresó una de sus tías.

El calendario marca un próximo retorno a las aulas; la inconformidad estudiantil amenaza con convertirlo en una jornada de presión por justicia.

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