Staff / El Mañana
- Alejandro N. fue enviado a prisión preventiva tras hallarle armas exclusivas del Ejército y drogas en plena comandancia municipal.
¡Se le cayó el teatro! El que andaba muy “acá” mandando a la policía en Tamazunchale, Alejandro N., ahora duerme tras las rejas.
Un juez decidió que hay pruebas de sobra para dejarlo encerrado mientras lo investigan por andar cargando juguetitos que solo los soldados pueden usar y sustancias que nada tenían que hacer en sus manos.
La Fiscal del Estado, Manuela García Cázares, confirmó que la audiencia se puso intensa pero al final no hubo de otra: el director se queda en el bote.
Todo este relajo saltó cuando la semana pasada las autoridades federales y estatales llegaron de sorpresa a la comandancia en la colonia Zacatipa.
Ahí les cayeron a 48 policías y revisaron 15 patrullas, y ¡oh sorpresa!, al jefe le encontraron cartuchos calibre nueve milímetros y otras cosas prohibidas.
De nada le sirvió pedir más tiempo a sus abogados para defenderse, porque el juez vio que la carpeta de investigación venía bien armada.
Ahora la cosa se le va a poner más difícil, porque como traía armas de uso exclusivo del Ejército, el caso se va a dividir y también le van a dar cuenta a los jueces federales.
Por lo pronto, el municipio se quedó sin director de seguridad y el ahora imputado tendrá que explicarle a la justicia por qué, en lugar de cuidar a los ciudadanos, andaba metido en líos de salud y armas prohibidas. ¡El que la hace, la paga!

















