Staff/ El Mañana
San Luis Potosí.— Aunque las autoridades han repetido hasta el cansancio que la presa San José está cerrada al público por riesgo de deslaves, la realidad es que familias y deportistas siguen entrando como si nada, quitando barricadas y brincándose las restricciones.
El titular del IMPLAN, Javier Ernesto Flores Navarro, explicó que la medida no es un capricho: existen desprendimientos de rocas y fallas geológicas que se agravan en temporada de lluvias, poniendo en riesgo a cualquiera que se meta.
En un inicio, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana mantuvo vigilancia en el Camino a la Presa, pero con el tiempo esa presencia se retiró y solo quedó un velador, insuficiente para controlar la entrada por los múltiples accesos.
“No es posible contar con vigilancia policíaca de manera permanente; la presa solo cuenta con un velador y muchos accesos no se pueden vigilar”, reconoció Flores Navarro.
La prohibición viene respaldada por un diagnóstico del Instituto de Geología de la UASLP, que además pidió el cierre de la zona de comedores por los mismos riesgos. Mientras tanto, personal del IMPLAN y especialistas realizan recorridos para monitorear fallas y desniveles en las colonias cercanas, como El Terremoto y La Esperanza, con apoyo de Protección Civil.
El mensaje es claro: el acceso está cerrado por seguridad, pero mientras algunos ignoran las advertencias, la presa sigue siendo un riesgo latente.
Cabeza: Visitantes en riesgo en la Presa San José
















