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Staff / El Mañana
El sector cañero de la Huasteca Potosina se declara listo para arrancar el próximo periodo de cosecha a inicios de noviembre, apostando por superar los retos financieros de la temporada pasada.
Los preparativos en el campo cañero de la región norte y centro de la Huasteca entran en su recta final ante la inminente llegada del periodo de cosecha. De acuerdo con las estimaciones preliminares del Comité de Caña de Azúcar del Ingenio Plan de Ayala, las actividades en los potreros y bateyes están previstas para ponerse en marcha en el transcurso de las próximas cuatro semanas, estableciendo el arranque formal entre la primera y la segunda semana del mes de noviembre.
Durante las mesas de trabajo recientes celebradas entre los representantes de las organizaciones locales de abastecedores y los directivos de la industria azucarera, se han afinado los detalles logísticos, la revisión de maquinaria pesada y la programación de quemas y cortes. Este ejercicio de planeación busca evitar los cuellos de botella que tradicionalmente se presentan en los accesos a los centros de recepción, garantizando que el aromático dulce fluya de manera constante hacia las líneas de procesamiento y molienda desde el primer día de operaciones.
El panorama para este nuevo ciclo productivo 2026-2027 se da en un contexto de análisis financiero para las familias rurales de la zona. Cabe recordar que el ciclo anterior arrojó volúmenes considerables de producción y un estándar favorable en la calidad de la gramínea; sin embargo, los márgenes de ganancia percibidos a través de las preliquidaciones sufrieron contracciones significativas debido a las fluctuaciones en el mercado nacional del azúcar. Esta situación repercutió de manera directa en el dinamismo económico de los comercios establecidos en esta cabecera municipal, por lo que los productores confiesan que el éxito de esta nueva zafra será vital para la recuperación económica regional.
Ante este escenario, los dirigentes agrarios han insistido en la necesidad de optimizar los rendimientos por hectárea y mantener una estrecha comunicación con la factoría para asegurar precios de sustentación justos que recompensen el esfuerzo del campo. Con el ambiente impregnado ya por el aroma a caña quemada y el constante tránsito de camiones pesados por las rúas rurales, Ciudad Valles se prepara para vivir una de sus temporadas económicas más importantes y tradicionales del año.

















