Empresarios denunciaron cobros constantes sin mejoras en infraestructura y exigieron reglas claras para evitar afectaciones a la competitividad.
Staff / El Mañana
En San Luis Potosí, la Zona Industrial parece tener dos certezas: los cobros llegan puntuales… y los servicios, cuando se puede. Así lo expusieron representantes empresariales ante el Congreso del Estado, donde acusaron que el polígono se ha convertido en una especie de “cajero automático” para el Ayuntamiento capitalino.
Durante un foro de la Comisión de Desarrollo Territorial Sustentable, se señaló que mientras el municipio mantiene firme la mano para cobrar predial, licencias, multas y recargos, la infraestructura en una de las zonas productivas más importantes del estado sigue quedando a deber.
El contraste no es menor: más de 600 empresas operan en un espacio de 2,500 hectáreas donde, según lo expuesto, los problemas de movilidad, mantenimiento y servicios básicos siguen sin resolverse, como si el desarrollo se cobrara… pero no se entregara.
A decir de los participantes, la falta de regulación clara ha permitido un esquema donde la recaudación avanza más rápido que las soluciones, obligando incluso a la intervención estatal para atender rezagos que corresponden al ámbito municipal.
Organismos como Coparmex, IPAC y Canacintra pidieron poner orden: menos cobro a ciegas y más certeza jurídica. Porque, al final, el mensaje es simple: no se trata de no pagar, sino de que al menos se note en algo más que en el recibo.


















