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Staff / El Mañana
- Vecinos de la colonia Praderas del Río en Ciudad Valles escucharon los gritos de auxilio de Don Miguel, quien acusó que lo tenían encerrado todo el día.
¡Momentos de verdadera angustia y asombro se vivieron en las calles de Ciudad Valles! Un abuelito de más de 80 años de edad, identificado por sus conocidos como Don Miguel, se convirtió en el protagonista de un dramático escape digno de película, luego de tomar la arriesgada decisión de brincar la barda de su propio domicilio para huir del encierro y el abandono en el que presuntamente lo tenían sus familiares.
El tremendo suceso se registró este martes en una vivienda ubicada en la colonia Praderas del Río.
Los colonos de la zona de volada se pusieron en alerta al percatarse de las peligrosas maniobras que estaba haciendo el octogenario, por lo que no dudaron en llamar a los números de emergencia para solicitar el apoyo urgente de las corporaciones policiacas antes de que ocurriera una desgracia.
De acuerdo con los testimonios que soltaron los propios habitantes del rumbo, el pobre abuelito ya llevaba un buen rato viviendo en condiciones de aparente olvido y descuido dentro del inmueble.
Los vecinos platicaron con preocupación que durante toda la mañana se escuchaban los gritos desesperados del hombre pidiendo ayuda, hasta que el hambre o la desesperación lo obligaron a salir por sus propios medios.
Elementos de la Policía Municipal llegaron al sitio y se encontraron con la desgarradora escena de Don Miguel trepado en la barda.
Con mucho cuidado, los uniformados le echaron la mano para ayudarlo a descender de la estructura sana y salva; una acción que el adulto mayor agradeció de todo corazón y con lágrimas en los ojos, pues por fin se sentía libre y escuchado tras el amargo trago.
Al ser entrevistado por los oficiales para saber qué estaba pasando, el octogenario soltó la sopa y manifestó con mucha tristeza que lo dejaban bajo llave y completamente encerrado durante todo el día, sin que nadie se preocupara por sus necesidades más básicas.
Esta declaración encendió las alarmas de las autoridades ante un posible caso de violencia familiar y maltrato hacia el adulto mayor.
El caso ya fue turnado a las instancias competentes, las cuales se encargarán de abrir una investigación a fondo para determinar las condiciones reales en las que vivía Don Miguel.
Serán los trabajadores sociales y los Ministerios Públicos quienes metan las manos para garantizar el bienestar total del abuelito, proteger sus derechos y aplicar los castigos necesarios si se comprueba el delito de abandono.















