- El sindicato y la SEGE buscan salvar las dos últimas secundarias vespertinas con grupos más pequeños.
Staff/El Mañana
La Zona Media vive sus últimos capítulos del turno nocturno en secundaria: solo quedan dos escuelas abiertas por la tarde, una técnica y una general, resistiendo como pueden a una realidad que ya no se puede esconder. La matrícula se desplomó en las comunidades rurales y el panorama pinta complicado: cada vez hay menos jóvenes. El dirigente de la Sección 26 del SNTE, Juan Carlos Bárcenas Ramírez, explica que esto no es una mala racha, sino un cambio profundo provocado por nuevas dinámicas familiares y una caída global en los nacimientos. Los grupos que antes juntaban 30 o hasta 50 estudiantes hoy apenas reúnen a 10, y mantener plantillas y estructuras completas para tan pocos alumnos se vuelve casi imposible. Aun así, la SEGE y el sindicato acordaron no cerrar escuelas rurales, aunque estén casi vacías, y buscar que CONAFE las absorba antes de dejarlas morir. La idea es proteger el acceso a la educación en comunidades donde caminar horas hasta otra escuela sería la única alternativa. El reto ahora es sostener esos planteles con grupos pequeños y reforzar infraestructura, equipamiento y capacitación docente para que la calidad educativa no caiga mientras la población sigue bajando.

















