Agencia Reforma
Ciudad de México 14 junio 2026.- El sistema de pensiones en México enfrenta una presión creciente por el deterioro en la proporción entre trabajadores activos y pensionados, advierten especialistas.
La relación de trabajadores activos por pensionado en el IMSS y el ISSSTE pasó de 6.6 a 1 en 1998 a una medida de 4 a 1 en 2025, de acuerdo con datos de ambas instituciones y analistas.
En la Comisión Federal de Electricidad (CFE), el indicador ha seguido la misma tendencia: pasó de 3.7 activos por pensionado en 2003 a 1.8 en 2025, según cifras de la Cuenta Pública Federal y del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
Jorge Fonseca, director general de la firma de servicios actuariales y financieros FACTS, señaló e cada vez menos trabajadores sostienen a los pensionados, fenómeno que no ocurría desde hace dos o tres décadas, en un entorno en el que confluyen cambios fundamentales como la caída de la tasa de natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la elevada informalidad, entre otros.
“Hay un desequilibrio entre activos y pensionados, y en la medida que aumente se corre el riesgo de que los recursos de los primeros sean insuficientes para sostener la carga financiera de los segundos”, alertó.
Francisco Miguel Aguirre Farías, director general de Valuaciones Actuariales del Norte (Grupo VAN), expresó su preocupación por el deterioro en dicha relación entre activos y pensionados, y más por su tendencia.
El especialista consideró que esta situación da el mensaje de que se está asistiendo al incremento de la esperanza de vida, lo que lleva a durar más tiempo como pensionado, y al envejecimiento de la población.
Otro asunto grave, destacó, es que 55 por ciento de la población ocupada en el País se encuentra en la informalidad, es decir, que se tienen empleos que carecen de seguridad social y de cuentas individuales.
Conjuntamente, los trabajadores afiliados al IMSS y el ISSSTE representan alrededor de 80 por ciento de los activos formales del País, pero también entre ambos institutos tienen sus diferencias.
“La relación entre activos y jubilados difiere entre el IMSS e ISSSTE debido a los requisitos de jubilación de edad y antigüedad para trabajadores federales y estatales, así como de Estados y universidades”, aseguró Aguirre Farías.
En este aspecto, dijo, se tienen dos problemas: uno financiero y otro social.
En el financiero sobresale un sistema de pensiones de servidores públicos que están en beneficio definido o de reparto, mientras que en el segundo caso destaca un problema social que se está tratando de resolver otorgando pensiones vía cuentas individuales en las que se aporta poco.
Para los expertos, las pensiones de beneficio definido se tienen que cambiar a esquemas viables y en la mayoría de cuentas individuales se debe mejorar el monto de los recursos para el retiro.
















