Comerciantes denuncian caos en la capital, mientras el alcalde habla de bonanza.
Staff / El Mañana
El contraste entre el discurso oficial y la realidad cotidiana del Centro Histórico volvió a quedar expuesto tras las declaraciones de Alejandrina Cedillo, empresaria y comerciante del primer cuadro de la capital, quien denunció que el comercio ambulante sigue fuera de control y sin avances reales por parte del ayuntamiento.
La comerciante señaló que existen alrededor de 446 vendedores informales, una cifra que, afirmó, debería reducirse con acciones básicas de autoridad. Indicó que el ambulantaje no solo afecta al comercio establecido —ya golpeado por la cuesta de enero— sino que genera una mala imagen urbana, bloquea banquetas y obliga a peatones a caminar por el arroyo vehicular, convirtiendo la zona en un espacio caótico e inseguro para visitantes y locales.

Cedillo hizo un llamado directo al alcalde Enrique Galindo Ceballos para atender a los comerciantes formales “de toda la vida”, al considerar que el municipio atraviesa su cuarto año de gobierno sin resultados visibles en este tema y, ante el desorden actual.
Al ser cuestionado directamente por los señalamientos de la empresaria, el alcalde evadió el tema y solo se limitó a responder que, si alguien no coincide con su apreciación, es algo que él no puede cambiar, insistiendo en que el centro histórico vive una etapa positiva, incluso —dijo— con la “ayudadita” estatal.
No obstante, mientras el discurso oficial presume bonanza, a diario se multiplican las quejas ciudadanas por baches, calles intervenidas sin concluir y trabajos inconclusos en distintos puntos de la capital, una problemática que, para muchos, parece visible para todos… excepto para quien gobierna la ciudad.














