- Deja a familias hablando solas tras reclamos de seguridad.
Staff/El Mañana
La reciente reunión en el salón de Cabildo de Rioverde se transformó en un escenario de ruptura tras el desplante del alcalde Arnulfo Urbiola Román. El mandatario decidió abandonar la mesa de trabajo con colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, dejando a las familias de las víctimas hablando solas mientras se retiraba del recinto. Este episodio, captado en video y viralizado de inmediato, no solo muestra una falta de protocolo institucional, sino que evidencia una profunda desconexión emocional y política ante la crisis de seguridad que atraviesa el municipio potosino.
El conflicto escaló cuando Urbiola minimizó la problemática local, llegando a asegurar que en Rioverde no existen personas desaparecidas. Esta afirmación fue recibida como una afrenta directa por los colectivos, quienes denunciaron el trato altanero del edil y su nula disposición para implementar políticas públicas efectivas. Mientras las familias exigen recursos para operativos de rastreo y seguridad para los buscadores, la única respuesta del ayuntamiento ha sido la propuesta de instalar un memorial físico, medida que los asistentes calificaron de “hipócrita” y superficial.
Con este retiro prematuro del diálogo, el alcalde cierra las puertas a una solución coordinada en un momento donde la transparencia es vital. Priorizar la confrontación y la evasión sobre el respaldo a las víctimas deja a la administración de Urbiola en una posición crítica frente a la opinión pública, confirmando que la crisis humanitaria en Rioverde sigue siendo una herida abierta ignorada por su propio gobierno.














