- La ciudadanía observa con preocupación el gasto millonario
Staff/El Mañana
El alcalde de Rioverde se deslindó de cualquier responsabilidad sobre posibles vínculos de policías con la delincuencia organizada, señalando que esa tarea corresponde a las dependencias especializadas, mientras su administración únicamente acata los resultados de los exámenes de control y confianza. En el último año, 40 elementos de la policía municipal fueron dados de baja, lo que generó un gasto de 4 millones de pesos en liquidaciones para el Ayuntamiento. A pesar de la magnitud del desembolso, el edil evitó detallar la situación legal o el seguimiento de los agentes separados. Según Urbiola, quienes no aprueban los filtros de confianza deben causar baja, dejando en el aire dudas sobre el historial de los despedidos. Actualmente, la corporación cuenta con 120 elementos certificados y enfrenta vacíos operativos que se pretenden cubrir con la evaluación de 100 nuevos aspirantes. Ciudadanos cuestionan que un proceso de “limpieza” policial recaiga en el erario público sin aclarar la peligrosidad de los elementos removidos, generando preocupación sobre la seguridad local y la transparencia de la administración. La depuración pone en evidencia la necesidad de equilibrar gasto público, cumplimiento de protocolos y confianza ciudadana, mientras la corporación busca reforzar su plantilla para mantener operativos efectivos y responder a las expectativas de la comunidad.














