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Staff / El Mañana
El calorón de más de 40 grados desata apagones continuos en Ciudad Valles; la población exige soluciones definitivas ante los daños en aparatos y comercios.
La paciencia de los habitantes de Ciudad Valles llegó a su límite. Los constantes apagones coloniales y los bajones de luz tienen a la ciudadanía viviendo un verdadero calvario, justo cuando el termómetro supera los 40 grados.
Ya no se trata solo de incomodidad, sino de un problema grave que afecta la vida diaria de miles de familias y comerciantes que ven cómo se echan a perder sus alimentos y se queman sus aparatos eléctricos.
La situación es crítica: la alta demanda por el uso de aires acondicionados ha llevado las redes y transformadores de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) al borde del colapso.
Esta infraestructura vieja simplemente ya no aguanta el ritmo en sectores donde el consumo se disparó, dejando desamparados a comercios locales y, lo peor de todo, afectando a personas enfermas que dependen de la electricidad para salir adelante.
Por si fuera poco, la falta de luz paraliza el bombeo de agua en las comunidades de la zona indígena, dejando a los sectores más vulnerables con doble afectación.
Aunque el municipio ya reclamó formalmente ante la paraestatal una solución que no sea un simple “parche”, el problema se repite año con año sin que la CFE modernice sus líneas.
La gente exige una respuesta inmediata, pues el calor no da tregua y el servicio por el que pagan sigue fallando.
















