ATAQUE DE FURIA

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Cesar Cedillo

Conocí a Adán N. cuando atravesaba la mejor etapa de su carrera. Detrás de las tornamesas encontraba un lenguaje que dominaba con naturalidad; era un productor creativo, disciplinado y reconocido en la Huasteca Potosina. Su carácter reservado contrastaba con la energía que proyectaba en cada presentación.

Este sábado 1 de agosto, las primeras investigaciones apuntan a que, durante un episodio asociado a un padecimiento de esquizofrenia, habría privado de la vida a su propia madre en su domicilio particular, un hecho que conmociona profundamente a Ciudad Valles. Mientras las autoridades continúan con las indagatorias, resulta imposible dejar de pensar en la historia que existía detrás de esa tragedia.

Quienes lo conocimos sabíamos que cargaba heridas difíciles de explicar. Versiones señalan que años atrás presenció, junto a su madre (hoy fallecida), el momento en que uno de sus hermanos habría asesinado a su padre. Imaginar el peso de aquella escena basta para comprender que existen dolores capaces de perseguir a una persona durante toda la vida.

Fui testigo de momentos felices de Adán N., incluso asistí como invitado a su boda, aunque aquella relación terminó poco tiempo después debido a las crisis derivadas de su padecimiento. También presencié episodios complejos, como la agresión que cometió contra la directora del medio donde ambos colaborábamos.

Hace apenas unos meses lo encontré en una tienda de instrumentos musicales. Nos saludamos, reímos al recordar los días compartidos en la radio y jamás imaginé que esa sería la última conversación antes de conocer esta devastadora noticia.

Hoy no escribo para justificar conductas ni para sustituir el trabajo de la justicia. Escribo porque detrás de los expedientes existen seres humanos marcados por historias que muchas veces permanecen invisibles.

Ignoro si Adán N. comprende plenamente lo ocurrido. Ojalá algún día encuentre la paz que durante tantos años pareció escapársele, aunque para una familia ya será imposible borrar las consecuencias de una vida rota a causa de un ataque de furia.

Shares