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Redacción / El Mañana
El Sistema Municipal DIF de Tanlajás registra un aumento tanto en su plantilla laboral como en los sueldos de sus altos mandos, generando contrastes en medio de la situación económica local.
El manejo financiero al interior de los organismos asistenciales en la zona huasteca vuelve a colocarse en el centro del debate público tras documentarse modificaciones en las estructuras de personal y percepciones económicas. De acuerdo con los registros oficiales disponibles en las plataformas de transparencia y en las publicaciones del Periódico Oficial del Estado, la operatividad del Sistema Municipal DIF en esta demarcación ha experimentado variaciones significativas en comparación con ejercicios fiscales anteriores, tanto en el número de plazas activas como en la remuneración asignada a puestos clave de toma de decisiones.
Los datos asentados en los tabuladores presupuestales indican que la plantilla laboral pasó de 67 colaboradores a un total de 73 trabajadores vigentes. Sin embargo, el aspecto que mayor atención ha concentrado entre la ciudadanía y los observadores locales es el incremento porcentual aplicado en las percepciones de la titularidad de la dirección, cuyo monto mensual rebasó el tabulador inicial registrado en el periodo previo, situándose por encima de los incrementos salariales ordinarios que percueben el resto de las categorías operativas de la institución.
En el desglose comparativo de las finanzas institucionales se observa que el tabulador oficial marcaba un sueldo base determinado para la cabeza de la dependencia, el cual se elevó de manera considerable para alcanzar cifras cercanas a los setenta mil pesos mensuales, traduciéndose en percepciones anuales que superan por un amplio margen el medio millón de pesos. Este ajuste contrasta de forma drástica con los salarios más modestos que sostiene la misma nómina del organismo, donde personal operativo como veladores o personal de vigilancia percibe percepciones mensuales sumamente reducidas que apenas cubren los requerimientos básicos de subsistencia, evidenciando una brecha salarial profunda al interior de una misma dependencia pública orientada a la asistencia social.
Asimismo, dentro de la escala de sueldos intermedios y profesionales del organismo, las remuneraciones destinadas a perfiles especializados —como personal médico que atiende los programas de salud asistencial— se mantienen en rangos muy inferiores si se comparan con el sueldo de la dirección general. Estas disparidades salariales han comenzado a generar cuestionamientos sobre los criterios de planeación financiera y la priorización del gasto corriente frente a las verdaderas necesidades operativas y de cobertura social que demanda la población en situación de vulnerabilidad en este municipio huasteco.

















