🔊 Escuchar esta nota informativa:
Staff/ El Mañana
Un bache de gran tamaño en avenida Juárez, bajando el puente de Salvador Nava y en el cruce con la calle Guyana, se ha convertido prácticamente en “vecino permanente” de la capital potosina, ante la ausencia total de atención por parte de las autoridades municipales.
Automovilistas aseguran que el hoyo ya es más conocido que el propio cruce: provoca volantazos, frenones de último segundo, llantas dañadas y uno que otro susto gratuito para quienes no lo ven a tiempo. Sin señalización, sin reparación y sin intención aparente de desaparecer, el bache sigue creciendo y consolidando su “liderazgo” vial.
La molestia ciudadana no se ha hecho esperar. Vecinos ironizan que mientras el alcalde Enrique Galindo Ceballos anda de gira por Madrid, el pavimento capitalino hace turismo de abandono, acumulando problemas básicos que nadie atiende. “Aquí el único que no se mueve es el bache”, comentan conductores, que ya lo consideran parte del paisaje urbano.
Entre risas, sarcasmo y enojo real, el hoyo se ha vuelto símbolo de una infraestructura olvidada, donde lo simple se vuelve peligroso y lo urgente se vuelve eterno. Por ahora, la recomendación sigue siendo la misma: manejar con cuidado, esquivarlo con fe… y esperar que algún día alguien se acuerde de taparlo.
















