- Planean diversificar la industria regional
Staff/El Mañana
La parálisis en la oferta laboral del sector agrícola en la Zona Media ha encendido las alarmas sobre la urgencia de una transformación económica profunda. Lo que por décadas funcionó como el pilar de Rioverde y sus comunidades aledañas —la producción en invernaderos y el campo abierto— hoy enfrenta una tormenta perfecta: el alza desmedida en los costos de insumos básicos y una presión fiscal internacional que ha asfixiado la rentabilidad de los productores. Esta crisis no es solo una cifra en los libros de economía; se traduce en una reducción drástica de contrataciones que deja a miles de familias en la incertidumbre y evidencia que apostar todo a una sola industria es una estrategia de alto riesgo en el contexto global actual.
Ante este escenario, la estrategia del Servicio Nacional del Empleo se centra en una evolución necesaria: la industrialización inteligente. El objetivo es dejar de depender exclusivamente de la tierra para abrir paso a sectores como la manufactura avanzada y las maquiladoras. Esta transición no es opcional, especialmente cuando se considera el potencial de una nueva generación de ingenieros industriales y mecatrónicos que egresan de las universidades locales con pocas opciones de desarrollo en su entorno. La meta de atraer nuevas inversiones es clara: evitar que el talento joven se vea obligado a migrar por falta de oportunidades técnicas, logrando que el conocimiento se quede en la región para modernizar el mercado laboral y brindar una estabilidad que el agro, por ahora, ya no puede garantizar.














