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Umbrales
Por: David Eduardo Vázquez Salguero
09 de julio de 2026
Durante siglos, el pulso de San Luis Potosí y del país se marcó al ritmo de las herraduras y las ruedas de madera sobre el Camino Real de Tierra Adentro. Sin embargo, a mediados del siglo XX, el polvo de los siglos se cubrió de asfalto. Nació la gran arteria del México moderno: la Carretera Federal 57, una ruta que conectó fronteras y consolidó a nuestra entidad como el corazón logístico del norte del continente.
Concebida originalmente como la Carretera Central, su meta era trazar una línea eficiente entre el Distrito Federal y Piedras Negras. Su trazo representó una superposición tecnológica sobre las antiguas rutas indígenas y coloniales, adaptada ahora para los motores de combustión y la promesa de la industrialización. Al sumarse al espíritu de la mítica Carretera Panamericana, esta vía se convirtió en un cordón umbilical de asfalto que enlaza los sistemas interestatales norteamericanos hasta Canadá.
Su inauguración formal en 1957 coincidió con el centenario de la Carta Magna, por lo que el Gobierno Federal la rebautizó como la “Carretera de la Constitución” (de 1857), erigiendo la infraestructura como un monumento vivo al proyecto de nación liberal.
Pocos meses después, en abril de 1958, San Luis Potosí selló su papel como guardián de este umbral. En una de las intersecciones más emblemáticas de la capital potosina (CDMX-Piedras Negras y Aguascalientes-Tampico), se inauguró la monumental estatua de Benito Juárez, obra magistral del escultor Joaquín Arias. El Benemérito fue colocado estratégicamente para recordar el triunfo de la República y dar la bienvenida al flujo de la modernidad.
Hoy, la Carretera 57 es la espina dorsal del comercio en América del Norte. San Luis Potosí, situado en el centro del trayecto, repite su papel histórico: ayer cruce de la plata y la sal; hoy, el nodo neurálgico que articula el movimiento global del continente, con nuevos desafíos para la movilidad y la seguridad.
Nota del autor: El autor es Presidente de El Colegio de San Luis. Esta columna fue realizada en un proceso de co-creación y diseño editorial conjunto entre el autor y herramientas de Inteligencia Artificial.














