Staff/ El Mañana
Aunque la legislación en San Luis Potosí prohíbe el uso de animales de tracción para la recolección de residuos, los carretones continúan circulando en distintas zonas de la ciudad, evidenciando un rezago en la aplicación de la norma. Diputados locales han señalado que el proceso de transición hacia vehículos motorizados permanece estancado, sin avances visibles ni una estrategia clara que garantice el cumplimiento de la ley.
La persistencia de esta práctica refleja no solo vacíos en la supervisión, sino también retos sociales y económicos que aún no han sido atendidos de fondo. Mientras la normativa establece un cambio hacia esquemas más seguros y dignos tanto para personas como para animales, en la realidad cotidiana la movilidad con carretones sigue siendo parte del paisaje urbano.
El tema abre nuevamente el debate sobre la responsabilidad institucional para hacer cumplir la ley y ofrecer alternativas reales a quienes dependen de esta actividad, así como sobre la necesidad de políticas públicas integrales que equilibren bienestar animal, orden urbano y condiciones laborales.














