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Staff / El Mañana
La Central Campesina Independiente inicia la medición de predios irregulares en un sector de Ciudad Valles, lo que reaviva las tensiones con ejidatarios y genera pagos millonarios en disputa.
Las tensiones agrarias en la zona rural de la Huasteca potosina volvieron a encenderse durante los últimos días a raíz de una serie de mediciones y levantamientos topográficos realizados en predios de posesión irregular ubicados en el sector conocido como Buenos Aires. La intervención de una agrupación campesina en terrenos disputados desencadenó un clima de incertidumbre y fricciones directas con los ejidatarios legítimos del núcleo agrario Plan de Ayala, quienes mantienen una postura firme en defensa de su patrimonio ante lo que consideran una intromisión ajena a los acuerdos legales establecidos en la zona.
De acuerdo con los datos recabados en el lugar de los hechos, ubicado en las inmediaciones de Ciudad Valles, S.L.P., el desarrollo de estas labores cartográficas quedó a cargo de personal técnico externo contratado ex profeso para conformar expedientes particulares de cada uno de los ocupantes. Sin embargo, trascendió que por cada uno de los lotes evaluados se exige una cuota económica individual que, al multiplicarse por el universo total de predios bajo este esquema, proyecta una recaudación cercana al millón de pesos, un recurso que mantiene en alerta a los beneficiarios debido a la falta de garantías institucionales reales.
Por su parte, los representantes del sector ejidal manifestaron su total rechazo a estas acciones unilaterales, reiterando que la única vía legal y viable para lograr la regularización de las familias asentadas irregularmente pasa por la negociación directa y la firma de contratos de compraventa con los dueños originales de la superficie. En contraste, la dirigencia de la organización campesina insiste en gestionar la intervención de instancias federales de vivienda y suelo urbano para lograr decretar esquemas de expropiación o indemnización, bajo el argumento de que el conflicto histórico se originó por decretos federales emitidos a principios de siglo sin tomar en cuenta el desarrollo previo del asentamiento humano.


















