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Agencia Reforma
Monterrey, NL 30 agosto 2026.- Polémicos tuits de Liz Vilchis resurgieron en redes y reabrieron el debate sobre el impacto de lo que publicamos en internet.
Las huellas que dejan
Si bien X permite una experiencia más desenfadada y menos “políticamente correcta”, es importante que el usuario sepa que este tipo de plataformas forman parte de su huella digital, que es el rastro de datos e información que comparte a través de internet.
“Siempre les recomiendo a los estudiantes que se construyan perfiles como quieran que los busquen: si quieres cotorrear con tus amigos, no pongas tu nombre ahí, porque eso te va a construir una identidad digital”, señala Alejandro Martín del Campo, especialista en medios digitales y tecnología.
“Sí tienes que estar consciente de que eso (las publicaciones) generan un rastro, en un espacio en el que yo (como usuario) voy a ir a buscar”.
El experto ejemplifica con un meme que fue muy popular hace un par de años, en el que cada usuario asumía una personalidad distinta en cada red social a través de su foto de perfil.
“Antes estaba muy bien visto ser el ‘héroeanónimo123’ en una plataforma y luego ser ‘elángelvengador’… en cada plataforma tenías una personalidad, pero esta era de la plataformización llegó a borrar eso y decir ‘quiero tu identidad y tus datos’”.
En ese sentido, dicha concepción es errónea, puntualiza Del Campo.
“Sí es importante que seas una persona integral; uno tiene que comportarse, seguir parámetros éticos en cualquier espacio y, si tienes este tipo de pensamientos (como los de Vilchis) guárdatelo para ti, escríbelo en un diario, manténlo en tu ámbito personal.
“Al ámbito digital tienen acceso el resto de la población y las empresas (que contratan para algún empleo), que sabrán quién eres tú en un determinado tiempo; eso debemos de pensarlo”.
El pasado regresa
La especialista Morales utiliza el término “arqueología digital” para referirse a lo que le pasó a Vilchis en esta última semana. Consiste en la excavación de publicaciones antiguas en una plataforma.
“Los usuarios de redes sociales juzgan el pasado con los valores morales del presente, por ejemplo, cuando Vilchis hizo estos comentarios, el contexto era diferente en cuanto a las sensibilidades sobre el lenguaje; la gordofobia y el clasismo no estaban tan penalizadas en ese entonces”, indica.
“Visto ya ahora, desde la lectura del presente, pues se genera este escándalo, así que tendríamos que jugarle al adivino, a la bola de cristal para pensar cómo va a envejecer una publicación y de qué manera será vista en el futuro”.
El usuario debe adelantarse a las posibles consecuencias de su expresión en plataformas, señala, sobre todo si se trata de agredir verbalmente a un individuo.
“La huella digital es indeleble; es todo lo que publicas o todo lo que se dice de ti, sobre tu identidad y tu nombre en internet”, añade Morales.
Nada desaparece
Lo que se publica en internet se replica en diferentes servidores, afirma el especialista Del Campo.
“Muchas personas dicen ‘bájalo’ cuando ya se subió algo a internet, pero así no funciona; hay copias que se generan en diferentes espacios y eso hace complejo (que se elimine un post por completo”.
Ante esa permanencia, recomienda al usuario valorar la importancia de la privacidad y explorar otras áreas en las que pueda impulsar su creatividad sin estar expuesto ante miles de personas.
“Vivimos en esta era social en la que todo lo queremos hacer público y yo creo que tenemos que tener bien claro que hay cosas que debemos mantener en nuestro círculo íntimo”, dice.
La experta Morales aconseja reflexionar antes de publicar.
“Esto es como una máxima: reflexiona primero lo que vas a decir.
“Recuerda que no podemos predecir cuáles serán los valores predominantes de aquí a una década, pero sí pensar en las consecuencias que nuestras publicaciones nos pueden traer hacia el futuro”, agrega.














