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- Pasaron las fiestas, se acabó la emoción y llegó la peor parte: el abandono de perros y gatos se disparó tras diciembre y Reyes
Foto: Especial
SLP.- Regalar una mascota sin responsabilidad no es ternura: es abandono con calendario. El fenómeno se repite cada año y ya nadie puede decir que “no sabía”. Mascotas entregadas como sorpresa terminan en la calle cuando llegan los gastos, el tiempo no alcanza o el cachorro “creció demasiado”. El resultado es un lugar con más animales en situación de calle, expuestos a hambre, enfermedades y maltrato, mientras los refugios y rescatistas operan al límite.
Autoridades y activistas coinciden en el diagnóstico: falta cultura de tenencia responsable. Tener un perro o un gato no es moda ni capricho de temporada; implica comida, atención médica, esterilización y tiempo. Cuando eso no se entiende, la calle se convierte en el basurero emocional de decisiones irresponsables.
El abandono no solo lastima a los animales; también impacta la salud pública y la convivencia urbana. La exigencia es clara: dejar de normalizar el “ya no lo quise” y empezar a sancionar, educar y prevenir. Porque una mascota no es un juguete… y la calle no es destino.
















