CIUDAD FERNÁNDEZ.- Lo que parecía una noche cualquiera terminó en escena digna de nota roja. La policía municipal de Ciudad Fernández detuvo a Elsa María Maldonado Villanueva, funcionaria de primer nivel en Rioverde, por presunto estado de ebriedad, escándalo y faltas administrativas.
De acuerdo con testigos, la funcionaria habría protagonizado un espectáculo poco institucional: actitud altanera, gritos y la clásica frase de manual político: que “nadie podía hacerle nada” porque tenía respaldo de arriba.
Versiones en el lugar señalan que incluso exigía que le permitieran hacer una llamada directa al alcalde Arnulfo Urbiola, confiada en que el apellido pesaría más que el alcohol.

La detención se dio por presuntas faltas contra la seguridad de tránsito, daños y amenazas a la autoridad, lo que obligó a los elementos a subirla a la patrulla, aunque, dicen, no sin antes aventarse su repertorio de influencias.
El caso rápidamente encendió comentarios en redes, donde usuarios ironizan con que algunos funcionarios olvidan que el cargo no incluye licencia para el escándalo.
Porque en la política local, ya quedó claro: hay quienes confunden el servicio público… con servicio VIP.














