- Señala que un sacerdote en El Saucito, estaría solapando una red de explotacion sexual. Infantil
San Luis Potosí.— Si alguien pensó que los escándalos de la Iglesia ya habían tocado fondo, Alby, una usuaria de TikTok, activista y defensora de niños que son abusados con más valor que paciencia, vino a recordarnos que no: el sótano siempre se puede abrir más.
Con un video que explotó en redes, la denunciante soltó nombres, cargos y una presunta red de explotación infantil que -según ella- opera desde instituciones religiosas potosinas.

Y no, no habló en clave. Dijo nombres completos.
Señaló al sacerdote Marco Antonio Luna, director de Cáritas, responsable de la Casa del Migrante y párroco de El Saucito, como uno de los líderes de una supuesta red donde menores migrantes serían explotados sexualmente.
Según la activista Alby, el cura retira niños del albergue “como quien pide prestado equipo de audio” y los lleva a fiestas clandestinas con alcohol y otros sacerdotes involucrados. Hasta ahora, ninguna autoridad eclesiástica ha dicho ni “Jesús” al respecto.
“Lo dije y lo sostengo”, revira Alby en TikTok
La tiktoker asegura que no habla desde el rumor, sino desde evidencia: documentos, videos, testimonios y años de intentar denunciar sin éxito.
Dice ella que incluso buscó llevar su caso al Vaticano, pero que la puerta quedó más cerrada que el confesionario en día de descanso. Dice que los testigos fueron presionados, que las quejas previas desaparecieron “milagrosamente” y que, aún con todo eso, Luna sigue con investidura, sotana y funciones como si nada.
Y no solo habló de él.
También mencionó a sacerdotes identificados como Domingo y Eustorgio Salazar, y aseguró que la red llegaría hasta Aguascalientes, involucrando incluso a autoridades de mayor rango.
Recordó el caso del sacerdote Santiago, ex rector del Seminario Canónico, cuyo fallecimiento y repentino sepelio siguen generando sospechas dentro de la comunidad religiosa. Para Alby, este caso es una punta más del hilo: un patrón de encubrimiento, favores y silencios que lleva años operando.
Según la denunciante, los viernes son “día de operación”: afirma que es cuando Luna visita la Casa del Migrante y cuando se darían los movimientos dentro de esta presunta “mafia” eclesiástica. Y mientras miles de fieles rezan por un mundo mejor, Alby acusa que algunos de sus líderes trabajan en lo contrario.
Hasta ahora, ni el gobierno estatal, ni la Fiscalía, ni la Arquidiócesis han dicho palabra. Redes sociales, en cambio, ya hicieron lo suyo: indignación, preguntas y un reclamo generalizado para que, por una vez, este tipo de denuncias no se tiren al bote de “asuntos que Dios resolverá”.
Mientras tanto, Alby remata en tono desafiante desde TikTok:
“Yo no le tengo miedo a ninguno. El que hizo daño a un niño, lo va a pagar. Y lo saben.”













