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Staff / El Mañana
Autoridades sanitarias y municipales intensifican los recorridos de descacharrización en sectores críticos de Ciudad Valles para frenar la proliferación del mosquito transmisor.
La proliferación indeseada de criaderos de insectos en zonas urbanas y rurales ha encendido las alarmas operativas en la Huasteca, obligando a coordinar despliegues de contención epidemiológica en puntos donde el monitoreo de ovitrampas detectó una alta presencia del vector transmisor del dengue, zika y chikungunya.
Frente a la detección de contagios activos en la demarcación, los equipos de Servicios Municipales de Salud y la Jurisdicción Sanitaria Número 5 acordaron activar una nueva fase de rastreo e inspección de patio limpio para interceptar contenedores de agua de riesgo antes de que escalen las cifras de infección en la población local.
Las cuadrillas de limpieza iniciarán sus rutas de recolección en los fraccionamientos Gavilán 3 y Las Huastecas, trasladando maquinaria pesada y camiones de carga para retirar todo tipo de cacharros, llantas, recipientes inservibles y muebles viejos abandonados a la intemperie que funcionen como incubadoras.
El plan de intervención continuará en comunidades y ejidos del sector rural como El Azulejo, La Copa, La Urbina, San Carlos, El Sidral, El 5, Las Conchas, La Lomita, El Barranco y El Prodigio, zonas donde la acumulación de agua estancada suele representar un foco infeccioso recurrente durante la temporada.
La estrategia de prevención abarcará posteriormente los sectores urbanos de Lomas de Santiago, Fovissste y Gavilán 1, concluyendo el cierre semanal con coberturas intensivas sobre las colonias Santa Rosa y Praderas del Río, según el cronograma de riesgo establecido por los especialistas.
Especialistas del área de salud advirtieron a la ciudadanía sobre la persistencia biológica de los parásitos, recordando que las larvas y huevecillos del mosquito pueden sobrevivir adheridos a superficies secas por casi un año, reactivándose inmediatamente al entrar en contacto con el agua acumulada durante las lluvias.
Aunque hasta el momento no se han registrado desenlaces fatales ni cuadros clínicos catalogados como dengue grave, la orden de contención preventiva exige que la población barra, lave y voltee cualquier depósito doméstico para evitar brotes masivos que colapsen la capacidad hospitalaria regional.


















