- Cuestionamientos ciudadanos crecen
Staff/El Mañana
La Dirección de la Juventud de Rioverde permanece sin liderazgo efectivo mientras su titular continúa internado en un centro de rehabilitación y conserva su salario íntegro. Miguel Verástegui acumula cinco ingresos durante la actual administración municipal, sin que hasta ahora exista una decisión formal para separarlo del cargo o designar a un responsable que reactive el área.
La dependencia, que debería impulsar programas, convocatorias y espacios para el desarrollo de las y los jóvenes, opera en la práctica sin resultados visibles. No hay proyectos públicos activos ni estrategias claras que atiendan a este sector, lo que ha generado inconformidad entre ciudadanos que cuestionan el uso de recursos asignados.

A la ausencia prolongada se suman señalamientos realizados por vecinos del barrio de La Cofradía, quienes han expresado preocupaciones que agravan el contexto del funcionario. Sin embargo, no se ha informado sobre investigaciones concluidas ni posicionamientos contundentes por parte del Ayuntamiento.
El mantenimiento del pago quincenal, pese a la inactividad institucional, ha abierto un debate sobre responsabilidad administrativa y rendición de cuentas. Mientras no se tomen decisiones claras, la instancia municipal encargada de representar a la juventud seguirá marcada por la incertidumbre y por una gestión que, hasta ahora, no muestra resultados tangibles para el municipio.














