En San Luis Potosí, los ingenios de Ciudad Valles, El Naranjo y Tambaca -que históricamente han sostenido la economía rural en la Huasteca- viven entre la deuda, la baja producción y la incertidumbre.
Productores locales señalan que los costos de fertilizantes, diesel y transporte se dispararon, pero el precio de la caña no sube al mismo ritmo, dejando a cientos de familias al borde del abandono del cultivo.

















