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A días del 25-N, las mujeres potosinas levantan la voz contra una violencia.
San Luis Potosí, S.L.P., 21 de noviembre de 2025.— En pleno noviembre, mientras algunos preparan discursos bonitos para el 25-N, las mujeres potosinas están pidiendo algo mucho más básico: vivir sin miedo. Nada de flores, pancartas temporales o campañas de temporada. Seguridad real, justicia real y acciones que no se evaporen al día siguiente.
Los datos del INEGI lo confirman sin maquillaje: la ENVIPE 2025 reporta que más de 24 mil mujeres por cada 100 mil habitantes fueron víctimas de algún delito. No es estadística fría, es la razón por la que miles ya no caminan solas, evitan salir de noche o dudan antes de subirse al transporte público. La cifra supera la del año pasado y mete a San Luis Potosí entre los estados con mayor victimización en todo México.
La tendencia no es nueva. En 2024, la misma encuesta arrojó 23 mil 228 víctimas. Hoy el número no sólo aumentó: se aceleró. Y si bien el 76% de la población adulta se siente insegura, para ellas esa sensación es una barrera real para estudiar, trabajar, moverse y simplemente vivir su vida sin estar pensando “¿llegaré bien?”.
Pero el miedo no se queda en la calle. Dentro de casa, muchas tampoco encuentran respiro. La ENDIREH revela que 9.5% de las mujeres sufrió violencia familiar en el último año, 8.1% agresiones psicológicas, casi 42% de quienes han tenido pareja han vivido violencia alguna vez y más del 21% dice que ocurrió recientemente. El hogar, un espacio que debería ser refugio, se vuelve otra zona de alerta.
Y hay más: la violencia obstétrica, ese tema del que casi nadie quiere hablar. Casi 39% de las mujeres potosinasreporta haberla sufrido durante embarazo, parto o posparto. Una cifra tan alta que coloca a San Luis entre los peores del país. Ni siquiera los espacios de salud ofrecen garantía de trato digno.













