,

EMPAÑAN TRENAZOS GOBIERNO DE PEDRO SÁNCHEZ

🔊 Escuchar esta nota informativa:

Agencia Reforma

Madrid, España 29 octubre 2026.- Un tren AVE de Renfe embistió por detrás a un convoy de Iryo detenido en la provincia de Toledo, con saldo de al menos 68 fallecidos y decenas de heridos, en un siniestro que reavivó las dudas sobre la seguridad de la red y golpeó al Gobierno de Pedro Sánchez a un mes de las elecciones generales del 29 de noviembre.

El accidente se suma a tres siniestros ferroviarios ocurridos en España este 2026: el 18 de enero, un tren de Iryo descarriló cerca de Adamuz y chocó contra uno de Renfe, con saldo de 46 muertos; dos días después, el desplome de un muro sobre las vías provocó un accidente de cercanías cerca de Gelida, Barcelona, que dejó un fallecido y 41 heridos; y el 12 de febrero, un tren que viajaba de Madrid a Badajoz embistió un automóvil en un paso a nivel cerca de Talavera de la Reina, Toledo, y murió el conductor.

La colisión de ayer ocurrió poco antes de las 9:00 horas, cuando ambos trenes viajaban de Madrid hacia Sevilla. El impacto descarriló varios vagones y lanzó algunos por un terraplén. A bordo viajaban 397 personas en el AVE y 147 en el Iryo.

Según la reconstrucción preliminar del Ministro de Transportes, Óscar Puente, una avería informática provocó la caída del sistema de seguridad LZB y la detención de varios trenes. Sin embargo, el centro de control autorizó al AVE a reanudar la marcha mientras el Iryo seguía detenido. El convoy recorrió unos 25 kilómetros antes de impactar.

Puente calificó la orden de “inexplicable” y “errónea” y apuntó a un posible fallo humano. El Gobierno sostiene que los primeros indicios no relacionan las causas de los dos accidentes de este año, aunque aún falta esclarecer qué ocurrió durante los minutos previos al choque.

Promete ‘llegar al fondo’

Desde el lugar del siniestro, Sánchez prometió una investigación exhaustiva y advirtió que, si se acreditan negligencias o fallos en los sistemas de seguridad, se actuará “con contundencia”.

El Ejecutivo decretó tres días de luto nacional.

“Lo que no es asumible para un país como España es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año”, dijo el Presidente del Gobierno, quien se comprometió a reforzar la seguridad y recuperar la confianza de los pasajeros.

La tragedia irrumpió en la precampaña electoral. El opositor Alberto Núñez Feijóo reclamó una investigación y una revisión completa de la red ferroviaria.

“España tiene derecho a saber qué está pasando con sus infraestructuras”, afirmó.

Vox, por su parte, atribuyó el siniestro al “abandono” del Gobierno. Los principales partidos suspendieron sus actos políticos.

Alertaron por fatiga

Cinco meses antes del accidente, el Sindicato de Circulación Ferroviario (SCF) advirtió a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria que la fatiga del personal de los centros de control podía comprometer la seguridad.

Denunció jornadas de hasta ocho horas, pausas que no siempre podían tomarse y una carga de trabajo creciente tras la liberalización ferroviaria.