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Staff / El Mañana
Fallas constantes en el transporte público matutino dejan varados a cientos de usuarios en colonias de la periferia que intentan llegar a sus centros de trabajo y escuelas.
Las mañanas en diversos sectores populares de la zona urbana se han convertido en un auténtico dolor de cabeza para cientos de familias que dependen diariamente del transporte público colectivo para trasladarse a sus centros laborales o instituciones educativas. Conforme avanza la semana, las denuncias ciudadanas se multiplican debido al incumplimiento sistemático en los horarios de las rutas de autobuses, una situación que afecta de manera directa la economía de los usuarios y pone en riesgo la puntualidad de estudiantes y trabajadores que ven truncados sus traslados desde temprana hora.
En colonias densamente pobladas como Praderas del Río, La Diana y el sector de Santa Rosa, el problema se agudiza exactamente en el horario crítico de las seis de la mañana. Los vecinos señalan que las unidades que deberían cubrir los circuitos matutinos simplemente no pasan, obligando a los usuarios a esperar largos periodos a la intemperie o a desembolsar recursos adicionales en el pago de taxis, un gasto imprevisto que lacera el bolsillo familiar ante la urgencia de llegar a tiempo a sus destinos ubicados en la zona sur de la ciudad.
Una problemática idéntica se registra en el extremo opuesto de la mancha urbana, afectando a los habitantes de asentamientos como El Gavilán y Lomas de Santiago, donde la ruta directa Central-Santa Rosa opera con total irregularidad y deja en completa incertidumbre a quienes dependen de este medio de transporte. La misma queja se repite sin descanso entre los residentes de Montecillos y la colonia Lázaro Cárdenas, cuyos pobladores exigen a los concesionarios y a las instancias de transporte una revisión exhaustiva de las corridas, advirtiendo que la falta de camiones a tiempo paraliza la dinámica cotidiana de toda la comunidad.


















