- Autoridades y ciudadanos luchan contra quemas clandestinas
Staff/El Mañana
El inicio de febrero ha sido devastador para el Altiplano potosino, registrando una alarmante racha de incendios que durante las primeras 72 horas del mes mantuvo en vilo a tres municipios. La crisis comenzó el 1 de febrero en Salinas, donde Protección Civil y la Policía Municipal intervinieron de urgencia para sofocar una reactivación crítica a espaldas del Panteón Municipal, sobre la Carretera 49. Sin tregua alguna, el 2 de febrero en El Arenal, municipio de Charcas, una quema clandestina desató un siniestro que obligó a los vecinos de El Hospital y a brigadistas locales a actuar de inmediato para contener las llamas.

La emergencia alcanzó su punto máximo el 3 de febrero en Villa de Ramos, donde personal de Obras Públicas y valientes voluntarios de Salitral de Carrera combatieron durante todo el día y la noche un incendio al poniente de El Zacatón. Esta secuencia de siniestros diarios es profundamente preocupante, pues refleja una tendencia al alza en la negligencia humana justo en la temporada de vientos. Las autoridades han condenado enérgicamente estas acciones, señalando que la recurrencia de quemas no autorizadas está aniquilando cultivos, fauna local y comprometiendo la salud pública regional. El mensaje es claro y urgente: el Altiplano no puede sostener este ritmo de desastres. Cada chispa provocada irresponsablemente en este arranque de mes representa un golpe directo a la seguridad y al patrimonio de las familias potosinas.














