Staff / El Mañana
Mientras la ciudad duerme, algunos centros nocturnos del Centro Histórico parecen no conocer el reloj… y tampoco a la autoridad. Durante la madrugada, alrededor de las 4:00 horas, establecimientos como Glitter, Greko VIP y Greko Latino continuaban operando pese a los horarios establecidos para la venta de bebidas alcohólicas, sin que se observara intervención municipal.


La regulación vigente asigna a la Dirección de Comercio la responsabilidad de supervisar y hacer cumplir los horarios, aunque en la práctica —según reportes ciudadanos— la vigilancia habría brillado por su ausencia. La situación ha reavivado cuestionamientos sobre la eficacia de los operativos y la consistencia en la aplicación de la ley dentro del primer cuadro de la capital.
Vecinos y asistentes señalan que la permanencia de estos giros fuera de horario no solo implica un posible incumplimiento normativo, sino que abre la puerta a riesgos adicionales, especialmente si se consideran antecedentes de incidentes y hechos de violencia registrados anteriormente en zonas cercanas.
El debate no es nuevo: ¿se trata de tolerancia selectiva o simple falta de supervisión? Mientras tanto, la madrugada avanza, los antros siguen abiertos y la autoridad municipal encabezada por Enrique Galindo Ceballos enfrenta nuevamente el llamado a reforzar inspecciones y aplicar la normativa sin excepciones.














