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STAFF / EL MAÑANA
El gobierno de Enrique Galindo Ceballos volvió a quedar atrapado en su propia improvisación. El Ayuntamiento capitalino reconoció que instaló estructuras del proyecto de alumbrado táctico en avenida Venustiano Carranza sin presentar formalmente el proyecto ante el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), pese a tratarse de una zona protegida del Centro Histórico.
El instituto colocó sellos de “obra no autorizada” y ahora el municipio intenta destrabar una intervención que comenzó sin autorización definitiva.
El director de Servicios Municipales, Christian Azuara, reconoció que interpretó que las observaciones realizadas por el INAH durante mesas de trabajo no representaban una negativa definitiva. Bajo ese criterio se decidió avanzar y el propio funcionario admitió posteriormente que el “error” fue no ingresar formalmente el proyecto antes de instalar las estructuras.
El problema podría terminar golpeando también a los recursos públicos. Si el INAH determina que las luminarias no pueden permanecer en Carranza, el Ayuntamiento tendrá que retirarlas y buscar otros lugares para reutilizarlas.
La administración municipal ya sabía, además, que algunos puntos contemplados originalmente, como Hidalgo y Zaragoza, presentaban restricciones. A pesar de ello, avanzó en Carranza sin contar con una resolución formal.
El conflicto ocurre mientras el Ayuntamiento pretende extender intervenciones similares hacia otros puntos, incluida la Calzada de Guadalupe. Ahora deberá convencer al INAH de permitir una infraestructura que primero instaló y después buscó regularizar.














