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- La expansión estatal exige estudios técnicos, transparencia presupuestal y metas comprobables.
El presidente de la Junta de Gobierno de Interapas, Enrique Galindo Ceballos, busca llevar su plan hídrico a las cuatro regiones de San Luis Potosí mientras el organismo metropolitano acumula rezagos financieros y operativos que todavía debe explicar.
La cartera vencida supera los mil 800 millones de pesos y el gasto en pipas rebasó los 350 millones durante los últimos cinco años. A esto se suman más de 250 redes y tramos de drenaje colapsados, pérdidas de hasta 40 por ciento del agua por fugas y un adeudo estimado en 880 millones de pesos por la operación y el saneamiento de la planta Tenorio.

Ese panorama vuelve inevitable una pregunta, ¿con qué resultados pretende Galindo presentar el modelo de Interapas como referencia para todo el estado? Antes de extenderlo, el organismo tendría que aclarar el destino de los recursos, explicar cómo reducirá las fugas y garantizar mejoras en el suministro y el saneamiento.
La propuesta estatal, además, requiere diagnósticos por región, estudios sobre disponibilidad de agua, viabilidad financiera y objetivos que puedan verificarse. Sin esa información pública, el plan corre el riesgo de quedarse en un anuncio, sin demostrar que responde a las necesidades de cada zona.
La crisis de Interapas no se resuelve ampliando el alcance de sus planes. Galindo debe rendir cuentas sobre los pendientes del organismo y presentar medidas concretas antes de ofrecer su modelo a otros municipios.
En cinco años, Interapas ha destinado más de 350 millones de pesos al suministro de agua mediante pipas.

















