STAFF/ EL MAÑANA
San Luis Potosí, SLP– En modo jefe y sin rodeos, el gobernador Ricardo Gallardo Cardona se sentó este martes con su gabinete legal y ampliado para soltarles la línea: hay que seguir chambeando duro y parejo si de verdad quieren dejar huella en San Luis Potosí.
Con su estilo directo, Gallardo les dejó claro a sus colaboradores que la transformación del estado no se va a hacer sola, y que toca seguirle metiendo duro a los proyectos de infraestructura, a los programas sociales, a la educación, a la seguridad y a todo lo que saque del hoyo a las familias potosinas que han sufrido años de abandono por parte de gobiernos pasados.
“El compromiso no se negocia”, soltó el mandatario, al tiempo que pidió redoblar esfuerzos, sobre todo a quienes tienen las manos metidas en el tema de protección civil y seguridad, ya que las lluvias siguen pegando fuerte y no hay que bajar la guardia.

También le pidió a la banda de educación que se pongan al tiro con el próximo ciclo escolar, que este año no arrancará en agosto como siempre, sino hasta septiembre, dándole una semanita más de respiro a los maestros.
Gallardo no se olvidó de quienes están al frente de los apoyos sociales y del DIF, a quienes les pidió que no aflojen el paso en la atención a los más vulnerables, porque los programas ya están marcando diferencia y la gente lo está sintiendo.
Y para los encargados de la obra pública, el mensaje fue claro: ¡sin pretextos, a apurarse!. Entre los proyectos urgentes están la vía alterna a la zona industrial y el paso elevado en la carretera a Rioverde con el Circuito Potosí.
“Vamos bien, pero no hay tiempo que perder. Aquí nadie se duerme, y el que no jale, se va”, fue el mensaje entre líneas del gobernador, que dejó en claro que en su administración el que no produce, estorba.
Así que el gabinete ya lo sabe: Gallardo no quiere descanso, quiere resultados.













