Santa María del Río, S.L.P.- En Santa María del Río se vivió una de esas historias que te sacuden el corazón. Gelacio y San Juana, dos almas que han compartido lucha y esperanza, decidieron unir sus vidas ante Dios en una ceremonia religiosa realizada nada menos que en su propio hogar.
La historia no es sencilla: hace dos años, Gelacio sufrió un accidente en motocicleta que lo dejó postrado en cama. Pero ni eso, ni las carencias materiales, pudieron frenar el amor que lo une con San Juana. La pareja apostó por el “sí, acepto” y lo hizo con toda la dignidad y la fe que los acompaña día a día.
El padre Efraín Moreno Aguirre llevó la misa hasta su domicilio. Hubo padrinos, arras, velación y sobre todo, hubo amor. El pequeño cuarto que habitan se llenó de esperanza y de esa luz que trasciende las dificultades.
Además, el grupo de Cáritas Parroquial estuvo presente y anunció que seguirá apoyándolos. Gracias a la solidaridad de la comunidad, se construirá un baño en su casa, ya que hasta ahora la pareja vivía sin este servicio básico.
La historia de Gelacio y San Juana es prueba de que la fe, el amor y la solidaridad de la gente pueden darle pelea a la adversidad. Porque a veces, lo más grande se celebra en los lugares más humildes.













