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LO QUE MAL EMPIEZA…
En Santa María del Río trascendió que las fiestas patronales comenzaron, apenas en su primer día, con riñas, borracheras, falta de vigilancia por parte de la policía municipal y un sinfín de problemas que los habitantes temen que escale a situaciones más lamentables, por lo que ya le exigieron a la alcaldesa, Isis Díaz Hernández, salir de su burbuja y replantear su operativo de seguridad (si es que lo tiene) para garantizar la integridad de los visitantes.
Dicen que lo peor es la venta y el consumo de alcohol desmedido, pero que la edil no se quiere meter con eso porque, se rumora, ya tiene negocios pactados ahí.
SE ECHAN LA BOLITA…
Habitantes de los municipios de Tanlajás y San Antonio hicieron un llamado conjunto a sus presidentes municipales, Humberto Lucero Magaña y Benito González Hernández, respectivamente, para que atiendan de manera inmediata el deterioro del camino que comunica ambos municipios. Los ciudadanos señalaron que ya es momento de dejar atrás las justificaciones y pleitos políticos y emprender acciones concretas para rehabilitar el tramo que actualmente presenta condiciones que complican y ponen en riesgo el tránsito de quienes diariamente utilizan esa vía.
CHAFA Y PELIGROSA…
En Ciudad Valles se comenta que los propios habitantes salieron a exponer la pésima obra que el alcalde, David Medina Salazar, mandó a poner en el Parque Luis Donaldo Colosio, se trata de un puente peatonal que presenta una serie de acabados chafas que, más allá de que resulten poco estéticos, representan un verdadero peligro para las familias que lo vayan a usar; lámina de dudosa calidad, soldadura malhecha, bordes filosos expuestos y una base que se ve no durará.
Ante esta situación, dicen que los “beneficiados” le exigieron al edil mande a reestructurar esta obra que nadie llegará a usar.
AUSENCIA Y OMISIÓN…
En Vanegas dicen que ya es insostenible la ola de delitos y daños al patrimonio de las familias de la cabecera municipal que están realizando un grupo de mozalbetes que se creen influyentes, por lo que la policía municipal del alcalde, Gerónimo García Ruíz, ni se apura ni se preocupa en detenerlos para que paguen por sus actos; dicen que los chavillos que apenas llegan a los 18 años andan en motocicletas amedrentando al pueblo y perturbando la paz social sin que nadie les ponga un alto.
















