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Staff / El Mañana
El orgullo mexicano se lució en las alfombras rojas de Londres al codearse nada más y nada menos que con los príncipes de Gales y el mismísimo Tom Cruise.
Las altas esferas del entretenimiento internacional vivieron una noche de auténtico ensueño sobre el asfalto londinense, demostrando que cuando el talento cruza fronteras, las puertas se abren de par en par. Lejos de los chismes de vecindad, la capital británica se convirtió en el epicentro mundial de la farándula gracias a un estreno cinematográfico que sacudió los cimientos de la mismísima realeza.
El motivo de semejante reunión de altos vuelos fue la esperadísima premiere mundial de la película Digger, un proyectazo dirigido con garra por el cineasta mexicano Alejandro González Iñárritu. Para echarle más crema a los tacos, la producción está encabezada por el eterno galán de acción Tom Cruise, quien llegó pisando fuerte y acaparando todas las cámaras en el emblemático cine de Leicester Square.
Pero el momento cumbre de la noche ocurrió cuando los príncipes de Gales, William y Kate Middleton, aparecieron despampanantes para romper el protocolo y saludar de cerquita al director azteca y al actor estadounidense. La princesa lució un elegante vestido color ciruela que dejó a todos con la boca abierta, mientras el heredero al trono británico intercambiaba risas y charla amena con el realizador mexicano.
Por su parte, Tom Cruise volvió a demostrar que es un caballero de otra época al repetir el caballeroso gesto de ayudarle a Kate a bajar las escaleras, tal como lo hizo en encuentros pasados. Las cámaras no pararon de parpadear ante este cruce de superestrellas y realeza, regalando postales que ya dan la vuelta al mundo digital y encienden las redes sociales de emoción.
Más allá del glamour y los trajes de diseñador, el evento tuvo un fin altruista muy aplaudido, ya que todo lo recaudado en esta función especial se destinó a apoyar a los trabajadores de la industria cinematográfica y televisiva británica. De esta manera, el cine nacional vuelve a poner el nombre de México por lo más alto, uniendo fuerzas con Hollywood y la monarquía en una sola noche inolvidable. La maquinaria de la crítica internacional ya apunta a que este filme dará mucho de qué hablar en la próxima temporada de premios, consolidando el genio creativo de Iñárritu. Mientras tanto, los fanáticos en internet celebran que el talento mexicano siga conquistando los rincones más exclusivos del planeta codeándose con la mismísima corona británica.
















